|
Carta de un hijo a todos los padres del mundo |
|
|
|
|
escrito por Raquel
|
NO me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
NO me grites. Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a mí también y yo no quiero hacerlo.
NO me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes a veces me pidieras las cosas yo lo haría mas rápido y con más gusto.
CUMPLE las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
NO me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces parecer mejor que los demás, álguien va a sufrir. Y si me haces parecer peor que los demás, seré yo quien sufra.
NO cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
DÉJAME valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo no podré aprender.
NO digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por tí, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que me dices.
CUANDO estés equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de tí y me enseñarás a admitir mis equivocaciones.
TRÁTAME con la misma amabilidad y coordialidad con que tratas a tus amigos; porque seamos familia, eso no quiere decir que no podamos ser amigos también.
NO me digas que haga una cosa y tú no la haces. Yo aprenderé y seré siempre lo que tú hagas aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
CUANDO te cuente un problema mío no me digas: no tengo tiempo para boberias o eso no tiene importancia. Trata de comprenderme y ayudarme.
Y QUIÉREME Y DÍMELO. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tu no creas necesario decírmelo. |